INTRODUCCIÓN.
Abordando el concepto de economía como el estudio estructural de la administración de los recursos disponibles para satisfacer las necesidades humanas, es muy errónea, ya que según los autores Michael Parkin, Gerardo Esquivel y Mercedes Muñoz en su libro Macroeconomía; la economía es la ciencia social que estudia tanto las elecciones que toman los individuos, las empresas, los gobiernos y las sociedades para encarar la escases, como los incentivos que influyen y justifican esas elecciones. Entonces de este concepto partimos para analizar diferentes posturas sobre la economía mundial que engloba a los mercados financieros e internacionales, inflación, política monetaria y la estabilidad financiera; además del análisis y balance de riesgos de los puntos anteriores a partir de la perspectiva actual de la economía mexicana. Con esto se pretende justificar una postura de política monetaria que garantice la estabilidad financiera del país
DESARROLLO. Perspectiva Actual de la Economía Mundial. Se proyecta que el crecimiento mundial, que según estimaciones fue de 2,9% en 2019, aumente a 3,3% en 2020 y a 3,4% en 2021; es decir, una revisión a la baja de 0,1 puntos porcentuales para 2019 y 2020 y de 0,2 para 2021, en comparación con las cifras presentadas en la edición de octubre de Perspectivas de le economía mundial (informe WEO). La revisión a la baja se debe principalmente a resultados inesperados negativos de la actividad económica en unas pocas economías de mercados emergentes, en particular India, que dieron lugar a una revaluación de las perspectivas de crecimiento correspondientes a los próximos dos años. En unos pocos casos, esta revaluación también tiene en cuenta el impacto del mayor malestar social1.
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Evolución reciente e implicaciones para el pronóstico. Indicios de estabilización a un ritmo lento
En el tercer trimestre de 2019, el crecimiento en las diferentes economías de mercados emergentes (entre ellas India, México y Sudáfrica) fue más lento de lo previsto en el informe WEO de octubre, en gran parte debido a shocks específicos en los países, que frenaron la demanda interna. En el grupo de las economías avanzadas la desaceleración fue generalizada, tal como se preveía (sobre todo debido a la moderación del crecimiento en Estados Unidos tras varios trimestres en que el desempeño fue superior a la tendencia). A pesar de la continua creación de empleo (en ciertos casos en un entorno en que las tasas de desempleo ya estaban en mínimos históricos), la inflación subyacente de los precios al consumidor siguió siendo leve en las economías avanzadas. Se suavizó aún más en la mayoría de las economías de mercados emergentes en medio de una actividad más moderada. El debilitamiento de la demanda redujo los precios de los metales y de la energía, lo cual puso coto al nivel general de inflación.
Los indicadores de alta frecuencia correspondientes al cuarto trimestre apuntan tenuemente a que el ímpetu se estabilizó a un ritmo lento, en parte gracias a que a comienzos de año algunos países (como China, Corea y Estados Unidos) dieron un giro general hacia una política monetaria acomodaticia y hacia la distensión fiscal. Los factores temporales que habían frenado la actividad manufacturera a escala mundial—ajustes en el sector automotor a nuevas normas sobre emisiones, una pausa en el lanzamiento de nuevos productos tecnológicos y acumulación de existencias— parecieron disiparse. La actitud de las empresas y las perspectivas de los gerentes de compras en el sector manufacturero dejaron de deteriorarse, pero siguieron siendo pesimistas en términos generales. Cabe destacar que el subcomponente de las encuestas correspondiente a nuevos pedidos experimentó un repunte, particularmente en las economías de mercados emergentes. El crecimiento del comercio mundial parece estar llegando a un punto de inflexión. En cambio, la actividad en el sector de servicios se debilitó en cierta medida pero permaneció en territorio expansivo, apoyada por el gasto de consumo que sigue siendo resiliente, y que a su vez ayudó a mantener las condiciones apretadas en los mercados laborales, los niveles bajos de desempleo y la moderación de los aumentos salariales. Condiciones financieras favorables3
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Perspectivas de crecimiento mundial: Repunte moderado en 2020. Se proyecta que el crecimiento mundial, estimado en 2,9% para 2019, aumente a 3,3% en 2020 y levemente a 3,4% en 2021. En comparación con el pronóstico del informe WEO de octubre, la estimación para 2019 y la proyección para 2020 representan reducciones de 0,1 puntos porcentuales en cada año, mientras que la proyección para 2021 es 0,2 puntos porcentuales más baja. El pronóstico de crecimiento más moderado para India (que se analiza más adelante) representa el grueso de las revisiones a la baja.
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Estos resultados dependen en gran medida de que se evite tanto una nueva escalada de las tensiones comerciales entre Estados Unidos y China (y, más en general, un nuevo empeoramiento de las relaciones económicas entre esos dos países, por ejemplo en lo que se refiere a las cadenas de suministro en el sector de la tecnología) como un brexit sin acuerdo, y de que las ramificaciones económicas derivadas del descontento social y las tensiones geopolíticas permanezcan contenidas5.
En las economías avanzadas, se proyecta que el crecimiento se estabilice en 1,6% en 2020–21 (0,1 puntos porcentuales por debajo de lo señalado para 2020 en el informe WEO de octubre, debido principalmente a revisiones a la baja en los casos de Estados Unidos, la zona del euro y el Reino Unido, y recortes en otras economías avanzadas de Asia, en particular la RAE de Hong Kong tras las protestas).
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En el grupo de las economías de mercados emergentes y en desarrollo, se prevé que el crecimiento aumente a 4,4% en 2020 y a 4,6% en 2021 (0,2 puntos porcentuales menos de lo que se había previsto para ambos años en el informe WEO), desde un nivel estimado de 3,7% en 2019. El perfil de crecimiento para el grupo refleja una combinación de las recuperaciones proyectadas tras profundas desaceleraciones en las economías de mercados emergentes que han soportado tensiones y han tenido desempeños deficientes, y la desaceleración estructural que está ocurriendo en China.
Para las economías emergentes y en desarrollo de Asia se pronostican leves aumentos del crecimiento, de 5,6% en 2019 a 5,8% en 2020 y 5,9% en 2021 (0,2 y 0,3 puntos porcentuales menos en 2019 y 2020 en comparación con lo pronosticado). El repliegue parcial de aranceles previos y la pausa en la aplicación de otras subidas arancelarias, que se prevén como parte de la «primera fase» del acuerdo comercial con Estados Unidos, probablemente aliviarán la debilidad cíclica a corto plazo, y el resultado será una mejora de 0,2 puntos porcentuales en el pronóstico de crecimiento de China con respecto al del informe WEO de octubre. No obstante, cabe prever que las controversias no resueltas en torno a las relaciones económicas entre Estados Unidos y China en términos más generales, así como el necesario fortalecimiento de las regulaciones financieras internas, seguirán entorpeciendo la actividad. Se proyecta que, tras haberse desacelerado a 4,7% en 2019, el crecimiento en los países de la Asociación de Naciones del Asia Sudoriental (ASEAN-5) permanezca estable en 2020, para luego repuntar en 20216.
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Evolución y perspectiva actual de la economía mexicana. México cuenta con un Banco Central que desde 1994 es autónomo en la definición e implementación de la política monetaria del país. Las decisiones de política monetaria tomadas por el Banco de México (Banxico) están enfocadas a garantizar el poder adquisitivo del peso a partir del control de la inflación y del seguimiento del tipo de cambio.
La política monetaria implementada por el Banco de México ha creado condiciones propicias para el crecimiento económico sostenido, permitiendo alcanzar niveles de inflación estable y significativamente bajos. De acuerdo al INEGI, a enero de 2020 la inflación se ubicó en 3.24%. De acuerdo al Banco de México. Se prevé que la inflación continúe disminuyendo durante 2020 para llegar a niveles anuales de 2.7%.
Asimismo, el país ha acumulado reservas internacionales que le permiten enfrentar la volatilidad del entorno internacional, mismas que superan los 184 mil millones de dólares a Febrero de 2020. Adicionalmente, el FMI ha reconocido la fortaleza de la economía mexicana, por lo que en noviembre de 2019 ratificó la línea de crédito flexible otorgada a México por 61 mil millones de dólares.
Con esto, México cuenta con recursos por más de 245 mil millones de dólares que le permiten afrontar choques por volatilidad de los mercados internacionales con mayor solidez.

En lo que respecta a las tasas de interés, el Banco de México instrumenta la política monetaria a través de una tasa objetivo para las operaciones de fondeo bancario a plazo de un día. Las condiciones bajo las cuales el Banco de México inyecta o retira esta liquidez aseguran que se cumpla el objetivo establecido para la tasa de fondeo interbancario a un día8.
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La política monetaria y sus instrumentos de intervención son fundamentales para las acciones que se tomen en favor de garantizar la estabilidad macroeconómica y financiera, para controlar la inflación, para dar certidumbre y reducir la especulación, los niveles de deuda o el tipo de cambio, entre otros, todo de acuerdo con las necesidades más urgentes de cada país o región, porque, de no cuidar los fundamentales económicos, el costo financiero puede ser mucho mayor.
Conclusiones.
La tasa de interés es el principal instrumento de política monetaria, y la tasa de objetivo incide en las demás tasas de interés; las variaciones de la tasa de interés, puede crear condiciones de astringencia u holgura, que tiene mayor impacto en la economía cuando se busca frenar la actividad económica. Por consiguiente, las reducciones en la tasa de interés tienen un bajo impacto en el crecimiento económico, aunque, entre otros objetivos, pueden ser el vehículo para reducir el peso de la deuda bancaria.
A partir de la mayor laxitud de la política monetaria de banco central no se puede esperar un mayor crecimiento económico ni una recuperación, ni siquiera temporal sino una reducción de costos para el sector gubernamental y el sector financiero endeudado o elevar los márgenes del sector bancario. Entonces a qué responde las continuas reducciones de la tasa de interés de Banco de México. A nivel internacional ha tenido lugar una menor tasa de interés y la banca central se ha sintonizado con dicha tendencia. No se espera que incremente la tasa interés de referencia estadounidense en el contexto de la política monetaria; y quizás lo más relevante, la reducción de la tasa de referencia reduce la tasa de fondeo, sin disminuir la tasa implícita de la banca universal de la cartera de consumo y ello genera ganancias crecientes al sector bancario. Un efecto adicional es la reducción de la tasa de objetivo ser adecua a la caída de la tasa de Cetes de mayor plazo y reduce el costo de recaudación de ingresos por parte del gobierno.

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